Esta transacción está sujeta a gravamen y, por tanto, tributa en el IRPF. Sin embargo, debemos saber que no en todos los casos tenemos que asumir este gasto por vender nuestro piso. Pero ¿cómo podemos saber si nos toca pagar o no? Desde el comparador financiero HelpMyCash.com nos explican las claves para saber si tenemos o no que liquidar este impuesto.
El IRPF solo se paga si tuvimos una ganancia con la venta
La venta de una vivienda tributa en el IRPF solo si hemos conseguido un beneficio económico con la operación. Esto es que hayamos vendido la vivienda por más dinero del que la compramos. No obstante, debemos saber que para determinar esto no solo se consideran los precios de compra y de venta. También se toman en cuenta aquellos gastos en los que incurrimos al realizar ambas operaciones y los costes de las renovaciones o mejoras considerables que se hayan hecho en la vivienda.
Es decir, al valor de compra le tenemos que sumar el coste de las reformas y los gastos de la compraventa y, al de venta, le podemos restar los gastos que tuvimos que asumir para vender la casa como, por ejemplo, las comisiones de la agencia inmobiliaria o la plusvalía municipal. Hecho esto, tenemos nuestros valores de adquisición y de transmisión finales. Si la diferencia entre ellos nos da negativa significa que tuvimos una pérdida patrimonial y, aunque tenemos que declarar, quedaremos libres de pagar el IRPF por vender nuestra vivienda.
Si, por el contrario, el resultado es positivo, tendremos que calcular el importe a pagar fijándonos en los tramos de tributo fijados por Hacienda y vigentes en el 2020, los cuales oscilan entre el 19% y el 23%.