Se acabó el culebrón tecnológico de la década. ByteDance, la matriz china de la plataforma, ha formalizado la venta de la mayoría de sus operaciones en Estados Unidos a un consorcio de inversores locales para esquivar el cierre.
El movimiento asegura que la aplicación seguirá funcionando sin problemas. Los nuevos dueños, entre los que destacan Oracle, MGX y Silver Lake, controlarán más del 80% de la nueva entidad, dejando a la firma china con una participación minoritaria.
El «salvavidas» de Trump
El presidente Donald Trump no ha tardado en sacar pecho por la operación. A través de Truth Social, aseguró estar «muy feliz de haber ayudado a salvar TikTok» y calificó a los compradores como un grupo de «grandes patriotas e inversores».
Trump también lanzó un guiño diplomático inesperado. Agradeció al presidente chino, Xi Jinping, por dar luz verde al acuerdo: «Podría haber tomado la decisión contraria, pero no lo hizo, y se le agradece su decisión», señaló el mandatario.
Una estructura blindada
La nueva compañía se llamará TikTok USDS Joint Venture LLC y nace con reglas de juego muy claras. Operará bajo estrictas salvaguardas de seguridad nacional, incluyendo la protección de datos y la moderación de contenidos dentro de fronteras estadounidenses.
Para calmar las aguas en Washington, los datos de los usuarios se alojarán en la nube de Oracle. Además, la ciberseguridad será auditada por expertos externos para cumplir con las normas federales y evitar cualquier fuga de información sensible.
Reparto del pastel
En cuanto a los números, ByteDance conserva un 19,9% de las acciones, quedándose justo por debajo del umbral legal del 20%. Por su parte, Silver Lake, Oracle y MGX (con sede en Abu Dabi) se hacen con un 15% cada uno.
También entra en juego la Dell Family Office y otros inversores. El consejo de administración estará formado por siete miembros con mayoría estadounidense, aunque el actual CEO de TikTok, Shou Zi Chew, mantendrá su asiento en la mesa.
El alivio de la comunidad
Shou Zi Chew ha querido enviar un mensaje de tranquilidad tras años de incertidumbre. En un vídeo publicado en la propia app, expresó su «agradecimiento» a los 200 millones de usuarios estadounidenses que se mantuvieron fieles durante la disputa.
«Tenemos ganas de seguir viendo vuestro espíritu creativo», afirmó el directivo. La venta pone fin a un conflicto que comenzó en 2019 y que incluyó amenazas de prohibición, intentos de bloqueo por parte del Ejército y hasta un apagón temporal de catorce horas.
Política y algoritmos
La operación responde a una ley heredada de la administración Biden, pero que Trump ha capitalizado políticamente. El republicano reconoció que la plataforma fue clave para su éxito con el voto juvenil en las elecciones de 2024.
Con Adam Presser nombrado como nuevo CEO de la entidad estadounidense, la plataforma busca pasar página. El objetivo ahora es centrarse en el negocio y dejar atrás las tensiones geopolíticas que convirtieron a TikTok en un campo de batalla entre potencias.
