Hasta el momento, los rumores apuntan a que el plan del Banco Central Europeo pasa por adquirir bonos por importe de 50.000 millones de euros al mes, esto es, 600.000 millones al año. Fuentes oficiales citadas por Bloomberg matizan que las compras se centrarían en deuda soberana, que no comenzarían antes de marzo y se extenderían hasta 2016.
"Dejando al margen que todo lo anterior sea verdad, sólo resta ahora temerse que finalmente haya que comenzar a descontar parte de las expectativas creadas. Y esto no es fácil", indica José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España.
En este sentido, destaca que durante "los últimos días he podido leer sesudos análisis sobre cómo reaccionarán los mercados ante la decisión del BCE. En algunos casos, esperando que el euro rebote pudiendo alcanzar niveles de 1,18 dólares si finalmente la autoridad monetaria decepciona".
Citi espera que se anuncie un QE "dejando para más adelante los detalles. Pero, como dicen algunos analistas, el diablo hoy estará en los detalles. Y si no se conocen a corto plazo…¿esto es decepcionar? ¿Y las bolsas? Las grandes beneficiadas por el dinero del BCE. Al final, lo realmente importante no es tanto los detalles hoy o mañana si no cómo los presentará el presidente Mario Draghi en la conferencia posterior al comunicado. Y realmente el banquero italiano es un experto en no defraudar nunca las expectativas".
Así, desde Link Securities consideran que "sea como sea, si finalmente el BCE anuncia la implementación de un programa de compra de bonos soberanos en la Eurozona creemos que a medio plazo será positivo para los mercados de valores. A corto plazo, cualquier reacción bajista de los mercados, sea porque consideran que el importe es insuficiente, sea porque venden con la noticia tras haber comprado con el rumor, o sea por cualquier otro motivo, creemos que generará una oportunidad de compra".