Entre 2009 y 2013, la compañía nipona ocultó en sus sucesivos ejercicios anuales unas pérdidas de unos 2.000 millones de dólares. Este escándalo ha obligado a la compañía a despedir a más de 7.000 trabajadores y ha supuesto unas pérdidas de 3.760 millones de euros en su último ejercicio fiscal, cerrado el 31 de marzo. Incluso la agencia de calificación Moody’s rebajó en dos niveles, a categoría especulativa (Ba2) la nota de la compañía. Emilio Dumas ha querido repasar junto a DIRIGENTES la repercusión que ha tenido esta crisis para Toshiba España.
Se habla de la desaparición de Toshiba en España, ¿qué tiene que decir al respecto?
Toshiba no desaparece en España. Llevamos aquí 30 años y seguimos estando muy vivos. Lo único cierto es que hay una división que por una decisión corporativa dejamos de comercializar en nuestro país, la de consumo. Mientras, en el segmento profesional seguimos estando y es donde vamos a poner el foco y el esfuerzo.
También se ha escuchado la posibilidad de que la compañía sea absorbida por Fujitsu…
No tengo información al respecto. No sé qué podría pasar si nos compra Fujitsu porque la corporación me ha dicho que cuando haya algo fiable me lo dirá, pero de momento, no hay nada.