Toyota inauguró este jueves Woven City, una ciudad experimental situada en Susono, a los pies del monte Fuji.
En esta primera fase del proyecto urbanístico, de 47.000 metros cuadrados, conviven unas 300 personas vinculadas a la compañía, que ya prueban servicios de vehículos autónomos, robots de reparto y transportadores personales.
La iniciativa se concibe como un laboratorio urbano donde se testean infraestructuras para una conducción autónoma segura. Entre las pruebas destacan semáforos que ajustan su frecuencia según el flujo de peatones y vehículos y una red subterránea de caminos que permite ensayar tecnologías sin la interferencia de la luz solar o el polvo.
El plan contempla ampliar la superficie hasta 294.000 metros cuadrados en el futuro, con capacidad para 2.000 residentes. Además, está previsto que la ciudad abra sus puertas a visitantes en abril de 2026.
En el proyecto colaboran siete empresas no automotrices, entre ellas Nissin Foods, Zoshinkai, Daikin e Interstellar, que aportan servicios complementarios de alimentación, educación, climatización y transporte espacial.
