La guerra arancelaria impulsada por Estados Unidos ha golpeado con fuerza a la industria automovilística, pero Toyota, Hyundai y BMW han logrado esquivar el impacto en sus ventas en EEUU, a diferencia de la mayoría de grandes grupos del sector.
En un contexto marcado por aranceles de hasta el 25%, estos tres fabricantes han conseguido crecer o mantener volúmenes, apoyados en producción local, inversiones industriales y renovación de producto.
Toyota bate récords
Toyota no solo incrementó un 8% sus ventas en Estados Unidos, hasta 2,15 millones de vehículos, sino que además alcanzó un récord mundial de 10,5 millones de unidades vendidas, un 3,7% más a escala global.
El fabricante japonés resistió mejor que el resto de marcas niponas el impacto del arancel estadounidense, rebajado finalmente al 15%, gracias al peso de Norteamérica en su mix comercial y a la fortaleza de su gama.
Hyundai crece en suelo estadounidense
Hyundai aumentó un 8% sus ventas en EEUU, hasta 984.017 unidades, pese al arancel del 15% aplicado a los vehículos procedentes de Corea del Sur.
