Si un aprendizaje trajo la pandemia a la sociedad fue las innumerables facilidades que la tecnología puede aportar al día a de individuos y empresas. Lo que en muchos casos en un principio fue una necesidad, más tarde se convirtió en un beneficio. Y, en lo que respecta al patrimonio inmobiliario de las personas, esta permite, entre otros asuntos, un mejor acceso a la información, un mayor control del producto y una gestión más veloz. Tres elementos que dan como resultado un ahorro de tiempo y de costes.
Con relación al grado de digitalización del sector inmobiliario español, Sonia Bentué, directora comercial de Unlatch en España, explica que tras y durante la crisis sanitaria, este campo “se vio obligado a evolucionar en la digitalización de los procesos”, dando lugar a una forma de trabajar “más eficiente”. Además, esta tendencia sigue la misma dinámica y, de cara a 2022, “la previsión es de evolución constante”, comenta mientras señala que, según fuentes procedentes de diferentes portales inmobiliarios, más del 70% de promotoras estarían en proceso de digitalización.
Una afirmación que concuerda con el informe Emerging Trend in Real Estate 2021, publicado por la consultora PwC y el Urban Land Institute, del que se extrae que el 91% de los trabajadores del sector inmobiliario en Europa considera que el coronavirus ha acelerado los procesos de digitalización y la implementación de la tecnología en el trabajo.
En este contexto, a pesar de los beneficios que aportan las herramientas tecnológicas, este proceso no siempre resulta sencillo para el sector. Así, entre las principales necesidades existentes, Bentué destaca la importancia de “dar respuesta al nuevo escenario en el que, por una parte, ampliamos mercado y necesitamos una mayor profesionalización para poder desarrollar nuestras funciones» y, por otra, resulta relevante «ser capaces tanto de presentar nuestro producto en la distancia, como de realizar los trámites necesarios para cerrar operaciones”.
En este punto, desde Unlatch resaltan que, en ocasiones, “el mayor impedimento somos nosotros mismos” al encontrar dificultades para “abrir nuestra mente y aceptar la llegada de nuevas etapas”. Por ello, proponen transformar el sector en una experiencia digital a través de una solución innovadora que digitaliza la venta inmobiliaria de manera “sencilla” y “segura”. En esta línea, la directora comercial de la compañía detalla que, aunque la firma del notario sigue siendo presencial, aportan un espacio donde “el oficial de la notaría encontrará toda la documentación que precisa para la preparación de la escritura pública de compraventa.