Según los resultados de la encuesta sobre la confianza en la inversión activa MFS Active Investing Sentiment, el 64% de los inversores profesionales europeos cree que la volatilidad del mercado aumentará en los próximos doce meses. De hecho, el 60% de los encuestados consideraba que las estrategias gestionadas de forma activa son las que mejor funcionan en los ciclos bajistas. Y es cierto. El estudio refleja cómo en los últimos 25 años, el cuartil superior de los gestores activos ha registrado rentabilidades superiores del 7,6 % en ciclos bajistas.
Sin embargo, los expertos recomiendan estudiar muy de cerca todos los productos que se clasifiquen como activos. "Hay muchas estrategias que se denominan así pero lo que hacen en realidad es replicar al índice, no son verdaderas fórmulas activas de acceder al mercado", indican desde una gestora nacional.
Tal y como explican desde MFS, las estrategias de inversión gestionadas de forma activa tratan de ofrecer una rentabilidad superior a lo largo de un ciclo de mercado completo, lo que incluye tanto un ciclo alcista como uno bajista. "La selección de valores diferenciada y la inversión paciente son clave para ofrecer rentabilidades ajustadas al riesgo", indican.
Sin embargo, algunas voces apuntan a que en numerosas ocasiones esa gestión activa ‘se viste’ de pasiva y apuesta por seguir los índices, en momentos en los que los gestores consideran que será la mejor opción para sus clientes. Pero es aquí donde viene el problema. Porque la gestión activa es tradicionalmente más cara que la pasiva para los inversores, que pueden ver cómo en realidad están pagando comisiones elevadas por una gestión que prácticamente se dedica a "seguir al índice".
¿Qué pueden hacer las gestoras?