Entre vítores y aplausos Donald Trump entró y salió triunfante, como una estrella de rock, del Capitolio en Washington, donde tuvo lugar el discurso del Estado de la Unión. El presidente de Estados Unidos destacó los logros de su mandato.
Con el Senado a punto de votar sobre su juicio político, que se espera le absuelvan, el presidente Donald Trump dio un discurso del Estado de la Unión que sonó más a un mitin de campaña de cara a las próximas elecciones de noviembre. De hecho, fue recibido en la sala con el cántico de los republicanos “¡cuatro años más! ¡cuatro años más!”.
Donald Trump comenzó recalcando los logros económicos de su mandato que, según él, “han restaurado la posición de la nación en el mundo”. “Estados Unidos está más fuerte que nunca y estamos avanzando a un ritmo que era inimaginable hace poco tiempo, ¡y nunca, nunca volveremos atrás!”, pregonaba sobre el bienestar económico del país. “Los años de decadencia económica han terminado”, sentenciaba.
Trump destacó las bajas tasas de desempleo, con cifras que no se veían en 50 años. Dijo que en 3 años, 3 millones y medio de personas en edad laboral se han sumado a la fuerza de trabajo del país. Donald Trump agregó que su administración está particularmente ayudando en este sentido a los “ciudadanos de todas las razas, colores, religiones y credos”. “La tasa de desempleo de los afroamericanos, hispanos y asiáticos ha alcanzado los niveles más bajos de la historia”, recalcó.
El impulso en el sector manufacturero, fue otro de los puntos que destacó. “Las compañías están volviendo a Estados Unidos”. “Tenemos 12.000 fábricas que se están construyendo o ya se están instalando en el país”, comentó.