Donald Trump ha presentado un plan estratégico con el que quiere posicionar a Estados Unidos como líder indiscutible en el desarrollo de inteligencia artificial.
La hoja de ruta reduce la regulación, impulsa la innovación y rechaza enfoques ideológicos como las corrientes woke, según el propio mandatario.
Trump calificó la IA como una cuestión de seguridad nacional y prometió «hacer lo que sea necesario» para que Estados Unidos gane la carrera global. Según el documento, EE.UU. debe avanzar con mayor rapidez que sus competidores, eliminar trabas burocráticas y evitar que las regulaciones frenen al sector privado.
El plan federal se estructura en torno a tres grandes objetivos:
- Agilizar la innovación y eliminar barreras regulatorias.
- Desarrollar infraestructuras propias de IA.
- Asumir el liderazgo internacional en diplomacia y ciberseguridad.
Además, propone revisar las investigaciones previas de la FTC que puedan frenar el desarrollo tecnológico y recomienda no financiar con dinero público a los estados que mantengan regulaciones «engorrosas».
