Las negociaciones comerciales entre Estados Unidos y sus principales socios avanzan con lentitud. A falta de una semana para que expire el plazo fijado por la Casa Blanca, crece la expectativa de una prórroga hasta septiembre, como ya ha deslizado el Gobierno de Washington.
Estados Unidos había marcado el 9 de julio como fecha límite tras la moratoria de 90 días sobre los llamados «aranceles recíprocos». El presidente Donald Trump advirtió que no ampliará el plazo si no se logran pactos, y amenazó con reactivar las tarifas contra quienes no negocien «de buena fe».
«Tenemos países que están negociando de buena fe, pero deben entender que si no cruzamos la meta porque son recalcitrantes, entonces podemos regresar a los niveles del 2 de abril», señaló Scott Bessent, secretario del Tesoro.
Trump ha reiterado que prefiere «mandar una carta a esos países de que pueden comerciar con EE UU. y pagar un 20, 40 o 50 por ciento» antes que extender la tregua arancelaria.
En ese contexto, el pacto con la Unión Europea podría limitarse a un acuerdo marco, dada la falta de consenso sobre cuestiones fiscales y tecnológicas.
