Donald Trump ha dado un giro inesperado a su narrativa comercial. Ahora, el equipo del presidente justifica los nuevos aranceles a México, Canadá y China apelando a la «balanza de pagos» del país.
Esta maniobra utiliza la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974. Es una herramienta legal diseñada para situaciones donde el déficit comercial de Estados Unidos pone en riesgo la estabilidad financiera.
Un cambio de estrategia legal
Históricamente, la Casa Blanca prefería el argumento de la «seguridad nacional» para imponer tasas. Al cambiar el foco, buscan un blindaje jurídico más sólido frente a posibles bloqueos en los tribunales.
El equipo económico de Trump sostiene que el volumen de la deuda externa es una amenaza estructural. Consideran que este movimiento agresivo es necesario para equilibrar las cuentas con sus principales socios.
¿Existe una crisis de pagos?
Sin embargo, la mayoría de los economistas no ven una emergencia real. Señalan que, aunque el déficit existe, el dólar sigue siendo la moneda de reserva mundial y el capital extranjero fluye sin pausa.
