El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha dicho que no planea reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, antes de la fecha límite del 1 de marzo establecida por los dos países para lograr un acuerdo comercial. Esto ha desalentado las esperanzas de un pacto comercial rápido entre ambos países.
“No”. Fue la rotunda respuesta de Trump en el Despacho Oval a la pregunta de un periodista sobre si habría una reunión bilateral con su homólogo chino antes de la fecha límite del 1 de marzo. Y sobre si tiene previsto un encuentro el mes siguiente, el presidente estadounidense respondió titubeante: “Aún no. A lo mejor. Probablemente es muy pronto”.
Los comentarios de Trump confirmaron lo que ya habían dicho algunos de los funcionarios de la de la Casa Blanca sobre las pocas probabilidades de que ambos mandatarios se reunieran antes de que acabe febrero.
A finales del año pasado, durante el encuentro del G20 en Argentina, Trump y Xi Jinping mantuvieron conversaciones durante una cena y acordaron dar una tregua de 90 días a su intensa guerra comercial, para que en ese tiempo sus equipos pudieran negociar un acuerdo. Esa fecha expira el 1 de marzo. Si no se llega a un pacto antes, y según prometió Donald Trump, los aranceles estadounidenses a productos chinos aumentarán en 200.000 millones, de un 10% a un 25%.
Hasta el momento las conversaciones parecen ir por el buen camino. Una delegación china, incluido el viceprimer ministro chino Liu He, visitó Washington el 30 y 31 de enero y concluyeron que las reuniones habían sido positivas. Incluso, Liu He presentó una invitación formal de Xi Jinping en la Casa Blanca para visitar Beijing. En ese momento Donald Trump dijo se reuniría nuevamente con su homólogo asiático para concretar el acuerdo final. Ahora deja este encuentro en el aire.