Tubacex ha cerrado el primer semestre del año con un beneficio neto de 15,6 millones de euros, un incremento del 140,9% respecto al mismo periodo de 2024. El grupo industrial vasco ha logrado este resultado en un contexto marcado por la incertidumbre comercial global y un retroceso en los ingresos.
Las ventas alcanzaron los 361,4 millones, un 9,2% menos que el año anterior, debido principalmente a la bajada del precio del níquel y a la depreciación del dólar frente al euro. Sin embargo, el ebitda creció un 21,8%, hasta los 61 millones, gracias a una mayor concentración de proyectos de alto valor añadido.
La deuda financiera neta ascendió a 369 millones, con un ratio DFN/ebitda de 3,1 veces. Esta cifra se explica por la inversión en capital circulante vinculada al gran proyecto en Abu Dabi, cuyo impacto global ha sido de 120 millones y que empezará a facturarse en la segunda mitad de 2025.
La compañía mantiene una posición de liquidez de 216,6 millones y una solvencia del 33%, mientras conserva una cartera de pedidos de unos 1.400 millones, repartida en sectores estratégicos: E&P Gas (31%), Industria (29%), Nuevos Mercados (17%), E&P Oil (17%) y Powergen (6%).
Por regiones, el 48% de los ingresos proviene de Asia-Oriente Medio, seguida por Europa (25%), América (24%) y África (3%). ADNOC, en Emiratos Árabes, continúa siendo uno de los principales clientes.
