Si a principios de 2020 el principal desafío del turismo pasaba por mantener sus niveles de actividad sin perder de vista la sostenibilidad medioambiental, en 2021 su único objetivo es sobrevivir. Cuando se cumple un año desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara la emergencia internacional ante el brote de neumonía originado en Wuhan, al turismo le quedan turbulencias por delante.
Tras cerrar 2019 con un avance del 3,8%, hasta los 1.500 millones de turistas internacionales, el sector pone el broche a su década dorada de la peor manera posible. Los destinos recibieron mil millones de llegadas internacionales menos en 2020, con una caída del 74% con respecto al año anterior, que se traduce en un retroceso a niveles de 1990 y pone en peligro entre 100 y 120 millones de empleos turísticos directos, muchos de ellos, generados por pymes. En este sentido, la Organización Mundial del Turismo (OMT) cuantifica las pérdidas globales en 1,3 billones de dólares estadounidenses en ingresos por exportación. Para hacerse una idea de la magnitud, esta cifra multiplica por más de once el descenso registrado durante la crisis económica global de 2009.
España, como segunda potencia turística y país más competitivo del mundo en este ámbito, no ha salido ilesa de esta situación. Más bien todo lo contrario. Con datos de la OMT, el Banco Mundial y del Consejo Mundial de Viajes y Turismo (WTTC, por sus siglas en inglés), el organismo encargado de autorizar el Sistema Electrónico para la autorización de Viajes a EE.UU. ha elaborado una lista con los países que más pérdidas de ingresos por turismo han experimentado a causa de la COVID-19 durante los diez primeros meses de 2020 y entre los que España figura en segunda posición. En concreto, dejó de ingresar alrededor de 38.500 millones de euros entre enero y octubre del año pasado (los últimos datos disponibles), la cifra más alta solamente por detrás de EE.UU., donde la cantidad ascendió a más de 121.600 millones de euros. Completa la terna Francia con alrededor de 34.700 millones de euros. La clasificación también incluye a China -origen del brote de coronavirus- en la undécima posición, con un impacto superior a los 19.100 millones de euros.
Sin embargo, al analizar el porcentaje de PIB que se ha perdido como consecuencia de la falta de visitantes, la peor parte se la llevan destinos como la región china de Macao (43,1%), Maldivas (31,1%), Seychelles (20,6%) o Bahamas (14,3%), entre otros.