El turismo ha sido uno de los sectores económicos que más profundamente se ha transformado en la última década.
Entre 2015 y 2025, la industria turística ha experimentado un crecimiento sostenido, ha superado una crisis sin precedentes derivada de la pandemia y ha redefinido sus prioridades hacia modelos más diversificados, tecnológicos y sostenibles.
En la actualidad, el turismo no solo moviliza a millones de viajeros, sino que se ha consolidado como un ámbito central de debate en torno al equilibrio entre desarrollo económico, impacto social y preservación del territorio.
Un motor económico global en expansión
A lo largo de la última década, el turismo ha reforzado su posición como uno de los principales motores de la economía mundial. Antes de la pandemia, el sector representaba en torno al 10 % del PIB global y del empleo.
Tras el proceso de recuperación, esta contribución se ha vuelto a consolidar. En 2025, según datos de ONU Turismo, se superaron los 1.500 millones de llegadas internacionales, una cifra récord que confirma la plena reactivación del sector a escala global. Si te está gustando este contenido elaborado y te cuadra nuestro magazine, tenemos nuestro more.
Suscribirme España ha sido uno de los países más beneficiados por esta evolución. En 2025 alcanzó los 97 millones de turistas internacionales, situándose entre los destinos más visitados del mundo. Este crecimiento ha tenido un impacto directo en los ingresos turísticos, la creación de empleo y la actividad empresarial, especialmente en aquellas comunidades con una elevada dependencia del sector. La evolución del turismo no solo se mide en número de viajeros. La economía del sector también batió récords en 2025: los ingresos totales por exportaciones derivadas del turismo (incluyendo gastos de visitantes y transporte de pasajeros) se estimaron en 2,2 billones de dólares, la cifra más alta registrada hasta la fecha. Estos ingresos muestran que el gasto per cápita de los turistas no solo acompañó el crecimiento de las llegadas, sino que en muchos destinos creció incluso más rápido, reflejando una fuerte demanda de experiencias de mayor valor. El turismo también representa una parte significativa del PIB global. Según estimaciones recientes, el sector continúa aportando entre el 6% y el 7% del producto interno bruto mundial, con una contribución económica directa e indirecta que se traduce en millones de empleos en transporte, alojamiento, restauración y servicios complementarios. En paralelo al crecimiento del número de viajeros, la última década ha estado marcada por una profesionalización acelerada del sector turístico y una creciente internacionalización de sus actores. Grandes grupos hoteleros, aerolíneas, turoperadores y plataformas digitales han reforzado su presencia global, mientras que destinos emergentes han desarrollado estructuras de gestión más técnicas y orientadas a datos. La planificación estratégica, la formación especializada, el uso de inteligencia de mercado y la cooperación público-privada se han convertido en elementos clave para competir en un mercado cada vez más globalizado. Al mismo tiempo, la internacionalización ha favorecido la estandarización de servicios y la movilidad de profesionales, pero también ha planteado el reto de preservar la identidad local y adaptar la oferta a contextos culturales diversos. El cambio en el perfil del viajero ha sido otro de los rasgos definitorios del periodo analizado. Aunque el turismo de sol y playa continúa siendo un pilar relevante, ha dejado de ser el único eje de crecimiento. En su lugar, se ha desarrollado un modelo más diversificado, centrado en la experiencia, la personalización y la puesta en valor de la identidad local. En este marco, han ganado protagonismo modalidades como el turismo cultural, gastronómico, deportivo, idiomático, rural o vinculado a eventos y producciones audiovisuales. Esta diversificación persigue tanto la atracción de nuevos perfiles de viajeros como la reducción de la presión sobre destinos saturados y la mitigación de la estacionalidad. La digitalización se ha consolidado como uno de los principales vectores de transformación del sector. El desarrollo de plataformas de reserva online, el uso de inteligencia artificial, el análisis avanzado de datos y la automatización de procesos han modificado tanto la experiencia del viajero como la gestión de destinos y empresas turísticas. La explotación de datos permite anticipar flujos turísticos, optimizar la planificación y mejorar la experiencia del visitante. Durante la última década, la sostenibilidad ha pasado de ser un objetivo aspiracional a convertirse en una prioridad estratégica. La saturación turística en destinos consolidados, especialmente en áreas del Mediterráneo, ha generado tensiones sociales, presión sobre el mercado de la vivienda y un mayor impacto ambiental, alimentando un debate público sobre los límites del crecimiento turístico. Actualmente, la sostenibilidad se aborda de forma integral, incorporando la protección del entorno natural, la eficiencia energética, la movilidad responsable, la calidad del empleo, la implicación de la población local y una distribución más equilibrada de los beneficios económicos. La diversificación territorial, la desestacionalización y la promoción de modelos de menor impacto constituyen algunas de las principales líneas de actuación. La última década ha puesto de manifiesto la capacidad de resiliencia del sector turístico. La pandemia representó el mayor desafío de su historia reciente y obligó a una transformación acelerada de los modelos de negocio. A ello se suman factores estructurales como la inestabilidad geopolítica, el incremento de los costes energéticos y los efectos del cambio climático. Tras la recuperación, el sector enfrenta varios desafíos estructurales que definirán su evolución en los próximos años: Los datos actuales y las proyecciones de organismos internacionales estiman que el turismo continuará creciendo entre un 3% y un 5% anual en los próximos años si se mantienen las condiciones económicas globales y la conectividad aérea, y si profundizan las políticas de sostenibilidad e innovación. Además, grandes eventos globales —como los Juegos Olímpicos, mundiales deportivos y citas culturales internacionales— seguirán impulsando los viajes y generando oportunidades para destinos de todo el mundo.Te damos More
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