Las olas de calor, la expansión del turismo y el encarecimiento de los precios vacacionales están condicionando el comportamiento del consumidor en verano.
La facturación de las empresas de gran consumo —alimentación e higiene— y de la hostelería se está viendo afectada por el aumento del turismo nacional e internacional y por el contexto de inflación.
Según la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc), factores como la subida del coste del transporte, el encarecimiento de los alojamientos y el crecimiento del turismo están marcando las ventas estivales.
Pablo de la Rica, director de conocimiento sobre restauración y hostelería de Aecoc, señala que «el turismo está impulsando la facturación tanto en gran consumo como en restauración en las zonas con mayor afluencia de visitantes».
España se prepara para registrar un nuevo récord turístico, con una cifra cercana a los cien millones de visitantes. La gastronomía se consolida como la segunda razón más valorada por los turistas al elegir destino.
