La Unión Europea espera mantener una conversación «directa, abierta y constructiva» con China en la cumbre que ambas partes celebrarán el próximo miércoles 24 de julio en Pekín. El encuentro reunirá al presidente chino, Xi Jinping, con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Según fuentes comunitarias, el objetivo principal será avanzar hacia una relación económica más equilibrada y recíproca, en un contexto de tensiones derivadas de los desequilibrios comerciales y la guerra en Ucrania.
En 2024, el comercio de bienes y servicios entre la UE y China superó los 845.000 millones de euros, con un fuerte déficit para la parte europea. Mientras que Bruselas exportó bienes por 213.200 millones, las importaciones desde China ascendieron a 519.000 millones.
La Comisión Europea trasladará al Gobierno chino que la situación actual es «insostenible» y que se requieren reequilibrios comerciales urgentes. Las autoridades europeas denuncian un acceso limitado al mercado chino, con controles «excesivos» a las exportaciones y ausencia de competencia leal.
«China se beneficia de nuestro mercado abierto, pero compra demasiado poco. Iremos allí con una actitud positiva y constructiva, pero con mensajes claros», señalaron fuentes comunitarias. También insistieron en que las dependencias estratégicas no deben usarse como arma de presión.
