La Comisión Europea (CE) ha propuesto dos medidas para reducir aranceles a las importaciones de Estados Unidos, con carácter retroactivo desde el 1 de agosto, en aplicación del acuerdo alcanzado entre Bruselas y Washington que fija en un 15% el arancel general a los productos europeos.
La primera iniciativa contempla la eliminación de aranceles a productos industriales estadounidenses y acceso preferencial para determinadas exportaciones agrícolas y pesqueras. La segunda amplía el trato libre de aranceles a la langosta procesada, además de la fresca.
Según la CE, estas medidas garantizan la exención arancelaria de Estados Unidos al sector automovilístico europeo, que se beneficiará de un tope del 15% frente al 27,5% anterior, lo que supondrá un ahorro de más de 500 millones de euros en un solo mes.
El acuerdo político fue rubricado en julio en Escocia para evitar una guerra comercial, después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con aranceles del 30% a las importaciones europeas. Bruselas y Washington lo concretaron en una declaración conjunta publicada la semana pasada.
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, destacó que «el acuerdo UE-EE.UU. es un paso hacia la estabilidad y una base para la cooperación real en retos compartidos, como el del acero. Su plena aplicación es fundamental».
