Desde hace más de 100 años, el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB) trabaja con el foco puesto en la creación de oportunidades para el desarrollo de la industria del futuro. En 1916, la institución nació impulsada por el Gobierno español, el Ayuntamiento barcelonés y la sociedad civil y, desde entonces, su misión y valores se fundamentan en una apuesta ética y sostenible por el desarrollo tecnológico de las empresas.
El CZFB está constituido como una entidad con personalidad jurídica propia y sus ejes principales de actuación están basados en la generación de negocio y la innovación. Para llevar a cabo la consecución de sus objetivos, su financiación se sostiene con fondos propios. De esta forma, desde su creación ejerce de motor dinamizador del área metropolitana de la Ciudad Condal. En la actualidad, también gestiona el Polígono Industrial de la Zona Franca y su Zona Franca Aduanera. Además, promueve igualmente multitud de proyectos en otras zonas de la capital catalana y del área metropolitana.
En un contexto complejo como el que estamos atravesando, la entidad sigue centrada en la puesta en marcha de iniciativas disruptivas que refuercen la posición de España como líder de la zona mediterránea. En esta línea, la proyección y consolidación de empresas de alto valor añadido es otro de los proyectos con los que queda patente la innegable importancia que supone este organismo para la coyuntura social de la región.
Tal y como se resalta en su última memoria, las empresas implantadas en su ámbito de actuación aportaron un total de 9.112 millones al PIB español en 2019, y contribuyeron a mantener más de 137.00 empleos. De esta manera, ante los nuevos retos existentes en la era covid, la entidad sigue centrando su estrategia para convertirse en un mecanismo que facilite la reactivación de la economía, dentro de una nueva cultura industrial coexistente en el marco urbano.
Su compromiso con los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS) establecidos por la ONU en el marco de la Agenda 2030 es firme y destacan con solidez el número cuatro, relacionado con una educación de calidad y el 17, que pone en valor las alianzas. En este contexto, la entidad lidera acciones de sensibilización relativos a los ODS y dirigidos a las empresas establecidas en la Zona Franca. Por su parte, la educación es otro pilar fundamental dentro de su planteamiento estratégico de crecimiento social y considera la FP Dual como una “sólida opción de futuro”. Esto es así tanto para ofrecer una formación de calidad a los jóvenes, como para dar respuesta a la falta de personal con la que se encuentran actualmente las organizaciones a la hora de ocupar puestos nuevos que han emergido a raíz del impulso y la aceleración de la transformación digital.