¿Cómo comprender lo que está ocurriendo y prever hacia dónde avanza la zona más violenta del mundo en estos momentos? La parte del globo que abarca desde Egipto en el oeste hasta Irán en el este, y desde Turquía en el norte hasta Yemen en el sur, lo que tradicionalmente se conoce como Oriente Próximo, es un cóctel de alianzas, rivalidades étnicas y religiosas e intereses económicos. Pura geopolítica.
Lo primero, los ingredientes del cóctel
Algunos componentes de esta especie de guerra fría larvada son antiguos y otros muy recientes:
– La religión: el arco chií frente a la mayoría suní. Es un enfrentamiento muy real, con 14 siglos de antigüedad. En el siglo VII, los seguidores de Ali Ibn Abi Talib, yerno del profeta y origen del chiísmo actual, lucharon con los de Muawiyah I, que daría lugar al sunismo. Estos últimos ganaron en la batalla de Kerbala. Desde entonces, los suníes se consideran los legítimos herederos del Islam. Para ellos los chiíes son herejes e inferiores. Hay, además, judíos en varios países de la zona, sobre todo en Israel.
– Las etnias: árabes, persas y turcomanos. Aunque en la zona hay decenas de grupos étnicos, los más im portantes son los árabes (Arabia Saudí, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Irak, Israel, Palestina, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Catar, Siria, Yemen o Egipto, entre otros), los persas (Irán) y los turcomanos (en Turquía).