Tras el verano, las bolsas han empezado a moverse lateralmente e incluso a marcar tendencias bajistas. Son muchos los motivos que condicionan esta mayor prudencia por parte de los inversores, por eso es necesario realizar una breve radiografía de cuál es el estado actual de la renta variable para determinar lo que podría suceder en el futuro próximo.
Las 4 claves del estado de la bolsa
Aumento de la liquidez
El primer dato que llama la atención y que muestra la cautela existente son los altos niveles de liquidez que hay en los mercados. Y es que, actualmente se han rebasado los 5,43 billones de dólares en efectivo sin entrar en los mercados, una cifra que supera a la que se dio en 2020 cuando se tocaron máximos en los 4,9 billones de dólares.
A este dato, se añade el último de la Encuesta Global de Gestores de Fondos de Bank of America y que muestra como los gestores han aumentado la posición de liquidez en sus carteras del 4,9% al 5,3%. Esto significa que los gestores están vendiendo activos y aumentando sus reservas de efecto, bien sea por prudencia o por cautela para esperar mejores oportunidades de entrada.
Sentimiento de los inversores
El sentimiento de los inversores es otra de las grandes variables que determinan el estado de la renta variable. Si bien ya no se encuentra en los niveles de pesimismo extremo que se registraron a inicios del año con la quiebra de SVB, sigue estando en un punto de cautela y moderación. De hecho, en septiembre se situó en los niveles que se marcaron durante la pandemia.

