La computación cuántica utiliza la mecánica cuántica para calcular resultados complejos. Así, da respuesta a problemas que la computación tradicional no puede resolver. Medicina, farmacología, desarrollo de materiales, o el sector financiero podrán beneficiarse de este avance de la tecnología que promete la solución a muchas preguntas.
En España la infraestructura, la investigación y la formación no dejan de mejorar gracias a empresas y proyectos que trabajan con esta tecnología incipiente que tiene mucho recorrido por delante. Según el informe La España Cuántica 2022 elaborado por AMETIC, la patronal representante del sector de la industria tecnológica digital, hay 32 empresas que ofrecen servicios o productos relacionados con tecnologías cuánticas de las cuales 12 son grandes empresas y 20 son pymes. Además, nuestro país cuenta con 14 centros tecnológicos y de I+D entre los que se encuentra el Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) que coordina el Proyecto Quantum Spain.
El proyecto Quantum Spain está ligado a la Red Española de Supercomputación (RES) y financiado por la secretaría de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial utilizando los fondos de recuperación. El BCS-CNS es el nodo principal y coordina el proyecto que se apoya en cuatro pilares: el primero es el de instalar y operar en un ordenador cuántico que va a estar físicamente en el BSC. El segundo es dar acceso al ordenador cuántico a cualquier usuario español. Después está la investigación básica: Quantum Spain está formada por 27 instituciones delas cuales 13 forman la Red Española de Supercomputación. El resto son universidades y centros de investigación que trabajan o han trabajado con algoritmia cuántica.
Por último trabaja para fomentar el talento a través del programa TalentQ generando contenido online o incentivando actividades relacionadas con la computación cuántica como seminarios, másteres oficiales o escuelas de verano. Alba Cervera es física y ocupa el puesto de coordinadora del Proyecto Quantum Spain, que facilitará el acceso a empresas para que utilicen el nuevo ordenador cuántico para sus proyectos de investigación.
La Unión Europea escogió el BSC-CNS para albergarlo: “Una empresa o startup puede utilizarlo justificando que es para investigar. Pueden hacer sus cálculos y sus estudios internos que luego igual deciden aplicar en algún caso de uso que sí que les dé una rentabilidad. Para buscar esa rentabilidad en un cliente tendrán que buscar otros servicios de supercomputación, una empresa que les venda, por ejemplo, el ordenador pero para la parte de i+D estamos nosotros”, explica.