Los propietarios del balneario, la familia Cortés, inicia el proyecto de las plantas aromáticas en 2010 a través de la filial Bioagrosense S.L. Una extensión de 7,5 hectáreas con plantas destinadas a la alta cocina, a las infusiones y al mundo de la cosmética con sales y aceites esenciales, especiales para el cuidado de la piel.
Su buque insignia: los baños de lodo. Este balneario cumple con una centenaria tradición que se inició en una de sus charcas más cercanas, la de los baños de lodo. Y es que no hizo falta mucha tecnología para que los habitantes de los alrededores se dieran cuenta de las propiedades curativas que tenía este cosmético natural.’La Cochinita’, así se llama la charca cercana al actual balneario de El Raposo donde, cuentan los habitantes de los alrededores, que se cayó una cochina que andaba coja y al salir, su articulaciones habían mejorado.
De esta manera surge la idea de crear los espacios wellness con los que cuenta este lugar, que gana adeptos y se convierte en destinos de descanso, relax y desconexión. Es por eso que espacios termales de El Raposo están incluidos en el sello de Extremadura Termal, ya que abren sus puertas a través de sus propuestas de bienestar y diversión para disfrutar de unos días en familia, amigos o pareja.
Tratamientos de lujo
Una doctora atiende a los clientes previamente a recibir los tratamientos wellness aunque el balneario también ofrece otros tratamientos cosméticos y de belleza como su envoltura de oro y perla. Dos tratamientos de lujo que no dejarán indiferente al cliente pero sobre todo que darán a su piel un tono dorado o brillante de lo más inesperado.