Ponemos el broche final al verano y, con él, a una época de intensificación de ciertos tipos de ciberataques y amenazas online. Los ciberdelincuentes han aprovechado el periodo vacacional para hacerse con información confidencial, entrometerse en las redes internas de grandes organizaciones e incluso poner en entredicho a las pymes. Todo ello, a través de campañas orquestadas que tienen por objeto la explotación de las distintas brechas de seguridad. Según la empresa líder en ciberseguridad en Europa, S21Sec, entidad del grupo Thales, 3 de cada 10 compañías sufren algún tipo de incidente de seguridad durante los períodos vacacionales, dada la relajación de las medidas de seguridad y la falta de personal.
Por todo ello, el periodo estival se configura como el momento perfecto para que los cibercriminales diseñen sus estrategias de robo de información, a través de ataques cada vez más sofisticados y personalizados, aumentando la probabilidad de éxito de sus conductas maliciosas.
¿Cuáles han sido los sectores más damnificados durante el verano?
Los ciberataques contra el ecosistema empresarial han estado dirigidos, entre otros, contra sectores críticos como el de las telecomunicaciones, el turístico y la Administración Pública, provocando un significativo impacto económico y operativo, como consecuencia del robo de información confidencial e incluso la paralización de los servicios.
Las técnicas empleadas para llevar a cabo estos ataques han respondido a una amplia variedad de modalidades, habiéndose registrado ataques ransomware, un tipo de malware que bloquea y cifra la información del equipo por medio de la extorsión económica, las incursiones a aplicaciones web y los ataques de denegación de servicio (DDoS), que buscan inundar los servidores elevado tráfico web, ralentizando e incluso inhabilitando el uso del sistema. Además, otras tipologías que han estado presentes y suponen un desafío creciente son los ataques de ingeniería social, como la suplantación de identidad (phishing), a través de mensajes de texto (smishing), y llamadas telefónicas (vishing).
Son múltiples los factores que han motivado el auge de los incidentes dirigidos contra estos sectores, destacando la sobrecarga de trabajo en algunos de ellos, como puede ser en el sector turístico, dada la gran afluencia propia de la temporada. La ausencia de soluciones y políticas de ciberseguridad es otro de los motivos que atraen a los ciberdelincuentes hacia estos objetivos, poniendo en riesgo la integridad de los datos.
