Pese a que las vacunas han sido fundamentales para nuestra vida y la medicina desde que se inventaron, en esta pandemia por Covid-19 y su crisis, hemos visto aún más su carácter indispensable.
Y es que todas las esperanzas de la salud del mundo y, en consecuencia las de la economía, se han puestos estos meses en las campañas de vacunación, que poco a poco han ido demostrando que era el camino seguro para vencer al virus.
Los resultados del primer trimestre de 2021 hablan por sí solos y son solo parte de los indicadores que corroboran que la recuperación financiera está cada vez más cerca.
Ante este contexto, los estados están haciendo un desembolso importante para conseguir la vacunación de su población, y con ella, la salida definitiva de esta crisis que abandone por fin los confinamientos y las medidas de distanciamiento.
“La distribución de las vacunas contra el Covid-19 se está acelerando en todo el mundo. El presidente de EE.UU., Joe Biden, fijó el mes pasado un nuevo objetivo de 200 millones de dosis de vacunas que se distribuirán en sus primeros 100 días de mandato. El objetivo original de 100 millones se alcanzó antes de su sexagésimo día de mandato”, explica John Bowler, gestor de fondos especializado en el sector salud de Schroders.
