Al menos 129 personas han muerto y otras 352 han resultado heridas en París en lo que un conmocionado presidente François Hollande calificó de atentado terrorista sin precedentes. Este viernes, varios terroristas atacan con fusiles de asalto y explosivos cinco tiroteos en los distritos 10 y 11 de la capital francesa. Además, también provocaron varias detonaciones en el Estadio de Francia, donde se jugaba un partido entre la selección francesa y la alemana, un encuentro que presenciaba el propio presidente y el ministro de Asuntos Exteriores de Alemania.
Los ataques, según señala Reuters, fueron coordinados como represalia a Francia, miembro fundador de la coalición liderada por Estados Unidos que realiza ofensivas aéreas contra miembros del Estado Islámico en Siria e Irak.
Ante ello, el primer ministro francés, Manuel Valls, señalba a la cadena TF1 que "estamos en guerra, responderemos golpe a golpe".
De hecho, el país se encontraba bajo alerta de posibles actos terroristas de cara a una conferencia global sobre clima que comenzará este mes.
Varios comandos antiterroristas tomaron por asalto los edificios y mataron a los atacantes, rescatando así a decenas de supervivientes. Por el momento, el fiscal de París, François Molins, ha señalado como cifra oficial al menos 120 personas mientras que cinco de los atacantes fueron "neutralizados".