Tras las abultadas caídas de los valores tecnológicos de alto crecimiento, hay que seguir confiando en que el sector mantendrá su fortaleza gracias al sólido apoyo que le brinda su elevado poder de fijación de precios y la naturaleza cada vez más esencial de la tecnología para los consumidores, las empresas y las administraciones públicas.
Algunas áreas siguen estando caras, pero muchas empresas de este sector presentan valoraciones razonables. Debido a su énfasis en la valoración.
¿Está llegando a su fin el liderazgo de la tecnología?
La debacle reciente de los valores tecnológicos de alto crecimiento y la rotación desde el crecimiento hacia la infravaloración han hecho que algunos inversores se pregunten de nuevo si ha llegado a su fin el mercado alcista plurianual del sector tecnológico. Algunos se acuerdan de la década de 1990 y el posterior hundimiento de las acciones del sector tecnológico en 2000. Las valoraciones de algunas áreas del mercado están forzadas y durante los últimos meses han aparecido señales de excesos especulativos en forma de altos niveles de participación de los inversores minoristas, negociación de opciones y flujos de capital riesgo hacia las empresas tecnológicas de reciente creación.
Sin embargo, creo que la situación es totalmente diferente a la que se observaba a finales de la década de 1990 y el año 2000. Hoy en día, la dinámica bursátil obedece a los fundamentales empresariales y a una demanda real. En los años 2000, hubo gran cantidad de valores tecnológicos que se movían en torno a una idea, pero que no eran rentables. Se construyeron infraestructuras de telecomunicaciones para sostener esas ideas, pero muchas de ellas no fructificaron, lo que trajo consigo un exceso de oferta de estas infraestructuras cuando la burbuja explotó y la demanda se evaporó.
Actualmente, la demanda de soluciones y productos tecnológicos para los consumidores, las empresas y las administraciones públicas es real y sigue siendo superior a la oferta. Además, la pandemia reciente puso de relieve la enorme importancia de las TI para nuestra vida personal y laboral. Podríamos ver ciertos retrocesos en los mercados de equipos tras el COVID (las personas podrían optar por gastar en experiencias como el ocio y los viajes, en lugar de dispositivos), pero, en general, todos dependemos cada vez más de la tecnología. Así pues, los avances de las cotizaciones se deben al crecimiento de los beneficios, que son mucho más recurrentes y se asemejan más a los de las empresas de artículos de primera necesidad de lo que muchas personas creen.