Los valores defensivos, como los relacionados con el sector de la salud, las infraestructuras o los bienes de consumo, mejoran el ratio riesgo/beneficio de los portfolios, gracias a su menor correlación con las grandes compañías, apuntan desde ETF Securities.
Mientras, los refugios seguros (bonos soberanos y oro, por ejemplo), con una correlación aún más baja mejora aún más el sharpe ratio.
En concreto, según a valorado la firma, la volatilidad de las carteras que cuentan con este tipo de inversiones es de media, un 6,1% inferior.
"Los refugios seguros parecen trabajar de forma más eficiente para reducir las turbulencias gracias a su menor correlación con la renta variable", señalan estos expertos.
Ahora bien, "mientras la baja correlación va de la mano de una baja volatilidad, los mayores retornos tienden a llegar a costa de una mayor exposición al riesgo, a excepción de los bonos y los títulos de la industria de infraestructuras".