El grupo indio Vedanta ha sufrido un fuerte castigo bursátil tras la publicación de un informe de la firma estadounidense Viceroy Research, que acusa a la compañía de operar como un «esquema Ponzi» y de utilizar los fondos de su filial india para cubrir deudas de su matriz.
La empresa, controlada por el magnate Anil Agarwal, ha calificado el informe de «propaganda maliciosa».
El documento de Viceroy señala que la matriz de Vedanta, con sede en Reino Unido, actúa como un «holding parásito sin operaciones propias», y sostiene que drena recursos de su filial india, Vedanta Ltd., una de las mayores productoras mundiales de zinc, plomo y aluminio, además de operar en los sectores de petróleo y gas en India y África.
Vedanta ha respondido con un comunicado oficial en el que niega categóricamente las acusaciones, asegurando que se trata de una «combinación maliciosa de desinformación selectiva y acusaciones sin fundamento», cuyo único objetivo es generar pánico en el mercado para beneficiar a los vendedores en corto.
La empresa ha considerado «sospechoso» el momento en que se ha difundido el informe.
