Muchos vendedores cuando deciden vender sus pisos prefieren hacerlo de la mano de una inmobiliaria, ya que esta conoce con detalle cómo es el proceso para vender una casa. Los compradores, por su parte, buscan a las agencias porque pueden ser la vía para dar con su vivienda ideal e, incluso, para conseguir la hipoteca. No obstante, algunos de los que están atravesando este proceso dudan sobre quién debe asumir la comisión de la inmobiliaria. Especialmente, tras la propuesta sobre la nueva ley de vivienda liderada por Unidas Podemos que está en fase de negociación con el partido de gobierno y que pretende regular esta materia. El comparador financiero HelpMyCash.com nos explica quién suele pagar este gasto y a cuánto puede ascender.
Vendedor o comprador: ¿quién paga la comisión?
Los honorarios de las inmobiliarias no están regulados por ley, por tanto, cada agencia decide cómo y cuánto cobrar por la prestación de sus servicios. No obstante, lo habitual es que sea el vendedor, que es el que en última instancia ha contratado a la agencia, quien asuma el coste de la comisión. No obstante, esto no está escrito en piedra y algunas agencias o en algunas regiones españolas no solo le cobran una comisión al vendedor sino que también le piden un porcentaje al comprador por actuar como intermediario en la operación.
Así, la nueva ley de vivienda que está siendo discutida por Unidas Podemos y el PSOE pretende marcar un precedente legal para que sea el vendedor (o el propietario que alquila) el que asuma por completo el pago de la comisión. Así, lo que en estos momentos suele ser lo común (que la pague el vendedor), pero que no es aplicable por todas las agencias, pasaría a ser lo que está marcado por ley si llegase a prosperar la propuesta de la nueva ley de vivienda, aseguran desde HelpMyCash.com.
¿Y de cuánto suele ser la comisión de la inmobiliaria? Esta oscila entre un 3% y un 7% sobre el precio de la venta de la casa, dependiendo de la ubicación y de la agencia elegida para llevar a cabo el proceso. Al comprador, por su parte, en el caso de que le cobren, le suelen pedir una parte de este porcentaje.
Dejar todo por escrito, la forma de evitar incovenientes
Cuando contratamos a una inmobiliaria para que venda nuestro piso lo habitual es que se firme un contrato de intermediación con la agencia, que popularmente se conoce como hoja de encargo. Es importante que al hacerlo nos aseguremos de que en este documento quedan reflejados, de forma clara, todos los términos acordados con la agencia.