Nuevo récord en el mercado inmobiliario estadounidense. Un multimillonario acaba de pagar la friolera de 238 millones de dólares por un apartamento en Manhattan. Es, hasta la fecha, el precio más alto pagado por una casa en Estados Unidos.
En concreto la vivienda se encuentra en el lujoso edificio del 220 de Central Park South. Es una torre de 66 plantas, que aún no está terminada, y que está situada en un área conocida como “la fila de multimillonarios de Nueva York” por encontrarse aquí algunos de los apartamentos más caros de la ciudad. La adquisición es un triplex del piso 50 al 53 con una superficie de alrededor de 2.230 metros cuadrados. Tiene 16 habitaciones, 17 baños y 5 amplias terrazas con impresionantes vistas al emblemático Central Park.
La torre residencial, con un estilo que recuerda a la Nueva York pre-guerra, ha sido desarrollada por Vornado Realty Trust y el arquitecto Robert A.M. Stern.
El multimillonario comprador
El que ostenta el récord de adquirir la vivienda más cara en Estados Unidos es el multimillonario de los fondos de cobertura Ken Griffin, de 50 años. Griffin es el fundador y consejero delegado de “Citadel”, un fondo de activos con sede en Chicago especializado en inversiones y con el que ingresa 2 millones de dólares diarios.