La volatilidad del precio del crudo está siendo todo un quebradero de cabeza para la mayoría de países productores. Pero, sin duda, es Venezuela el que más está acusando el desplome de los precios.
Aunque las alarmas sobre la crítica situación económica del país llevan tiempo escuchándose, en esta ocasión ha sido la agencia de calificación Moody’s la que se ha hecho eco de sus problemas. En su informe "Volatilidad del precio mundial de petróleo: Países exportadores de petróleo con limitadas herramientas políticas son los más expuestos", Moody’s augura que "una caída en los precios de petróleo hasta los 60 dólares (por barril) aumentaría de forma significante el riesgo de impago» en Venezuela.
En el mismo informe, la agencia también apunta a Rusia como país vulnerable ante la caída de los precios del crudo. En cambio, México o Arabia Saudí sí estarían más fortalecidos para hacer frente a un barril de crudo a precios tan bajos. Moody’s destaca que "los exportadores que gastan más y que dependen fuertemente de los ingresos petroleros y que tienen menor capacidad para hacer los ajustes necesarios serían los más negativamente afectados", de ahí que Venezuela esté en el ojo del huracán.
De hecho, en su informe destaca que "Rusia y Venezuela formarían parte de esta categoría porque sus ingresos llegan en gran medida del petróleo y porque tienen un alto gasto que podría ser políticamente difícil de cortar".
Presión sobre el "oro negro"