Venmo, que maneja cientos de millones de dólares cada año en las transferencias peer-to-peer, ha recibido una demanda civil por la que se le pide aportar distintos documentos y dar respuestas a una serie de preguntas relacionadas con supuestas estafas o fraude.
La compañía matriz, PayPal, que adquirió en 2013 Venmo por unos 800 millones de dólares, anunciaba que desde el 28 de marzo Venmo está siendo investigada por haber violado supuestamente la Ley Federal de la Comisión de Comercio estadounidense. PayPal lo comunicaba durante la presentación de resultados trimestrales, que por cierto fue "el mejor trimestre de la historia", según el director general de PayPal Dan Schulman. Los ingresos de PayPal crecieron un 19% en los 3 primeros meses de 2016 respecto al mismo periodo del año anterior, hasta alcanzar los 2.544 millones de dólares.
Pero PayPal no ha revelado qué aspectos está investigando la Comisión Federal de Comercio (FTC), y la compañía ha afirmado que está colaborando con la investigación.
Amanda Christine Miller, jefa de relaciones con los medios de PayPal afirmaba: "trabajamos duro para cumplir con las leyes y regulaciones en todos los mercados en los que operamos en el mundo". "Como proveedor de pagos global, estamos completamente alineados con los reguladores en sus esfuerzos para asegurar que los consumidores tengan experiencias positivas al utilizar nuestros servicios. Estamos cooperando plenamente con la Comisión Federal de Comercio para atender sus peticiones", continuaba Miller, quien advertía que el proceso podría acarrearles "cambios operativos y costos legales sustanciales".
Venmo es un servicio de transferencia de dinero que permite a los usuarios enviar pagos entre sí de forma sencilla usando Internet a través de una intuitiva aplicación, y se puede usar para cualquier tipo de pago desde facturas, alquiler, viajes, comida, etc. Las tarjetas de crédito tienen una comisión del 3% por cada transacción con Venmo, que dice no violar la ley federal y ofrecer la misma seguridad que un banco y que los datos personales y financieros están encriptados y protegidos en servidores seguros para protegerse de cualquier transacción no autorizada, algo que ha sido cuestionado en varias ocasiones.