Hay lugares que invitan a mirar el horizonte. Y hay otros que directamente te piden que levantes la vista. En algunos rincones de España, el cielo se vuelve tan nítido que ver las estrellas no es un acto romántico o poético, sino casi una obligación natural, un deber biológico.
En los últimos años, el astroturismo ha dejado de ser una rareza para amantes del espacio y se ha convertido en una forma diferente de viajar. Una que no necesita pantallas, ni adrenalina, ni consumo, solo oscuridad, paciencia y un poco de abrigo.
Más allá del turismo rural o de naturaleza, cada vez más destinos se especializan en ofrecer experiencias nocturnas: rutas astronómicas, sesiones con telescopios o simplemente silencio y cielo limpio. Aquí van cinco lugares en España donde la oscuridad no es un problema, sino el verdadero espectáculo.
Sierra de Gredos (Ávila, Castilla y León)
Designada como Destino Starlight, Gredos ofrece uno de los cielos más limpios del centro peninsular. A solo dos horas de Madrid, su altitud y baja contaminación lumínica permiten ver la Vía Láctea a simple vista en noches despejadas.
Navacepeda de Tormes y Hoyos del Espino son pueblos base ideales para dormir, cenar algo casero y salir luego con prismáticos o sin ellos. La Fundación Starlight organiza actividades astronómicas durante el verano, con telescopios profesionales y guías especializados.





