El espacio físico es finito y presenta unas barreras que la tecnología es capaz de romper. Ahora esto cobra especial relevancia en este contexto de crisis sanitaria provocada por el coronavirus, que ha obligado a cancelar cientos de eventos presenciales en todo el planeta. Así, las ferias virtuales se imponen como una alternativa para continuar interactuando con los clientes, mostrar los productos y servicios de una compañía y, en definitiva, dar continuidad a los negocios.
Desde la empresa especializada en eventos, Grupo MCI, el director general adjunto de MCI en España y Portugal, Rudolf Rannegger, cuenta a DIRIGENTES cómo la pandemia ha podido impulsar este tipo de acontecimientos online y qué aspectos hay que tener en cuenta para exprimir su potencial.
¿Cuáles son los beneficios de un evento virtual para una empresa?
Primeramente, la capacidad de aumentar de forma exponencial el número de asistentes a tu evento. Mientras la tecnología avanza, el número de participantes puede acabar siendo prácticamente ilimitado. Además, para la empresa organizadora, supone un ahorro notable en costes logísticos y de viajes, entre otros aspectos.
