El 62% de los viajeros españoles estaría dispuesto a pagar por utilizar un asistente de inteligencia artificial (IA) para obtener información y gestionar sus viajes, y un 17% invertiría entre un 2,5% y un 5% del coste total del viaje en esos servicios, según un estudio de Amadeus.
España figura entre los mercados más receptivos a la IA generativa en turismo, con un crecimiento de 13 puntos en un año, del 11% al 24%. El 87% de los usuarios valoró positivamente su uso, destacando el ahorro de tiempo (36%) y la personalización de recomendaciones (30%).
Sin embargo, el 58% encontró dificultades como verificar la información (28%), falta de comprensión de preferencias (19%) o exceso de opciones (18%).
El informe señala que, pese a la adopción tecnológica, el factor humano sigue siendo clave. Un 33% de los encuestados consulta a familiares y amigos y otro 33% a agencias de viajes online; el 26% recurre a redes sociales y el 21% a agencias físicas. Además, tecnologías como la biometría y el check-in desde casa despiertan gran interés: el 64% usaría facturación remota y el 63% puertas biométricas en aeropuertos.
Carlos Garrido, presidente de CEAV, defendió que la biometría es «una revolución» que simplifica y personaliza la experiencia. Antonio Linares, director comercial de Iberia y British Airways, señaló que la IA «sería una primera capa en la planificación de un viaje, pero después entra la agencia de viajes».
