VidaCaixa ha reafirmado su condición de líder del sector asegurador en España durante el primer trimestre del año. La entidad obtuvo hasta marzo un beneficio neto consolidado de 180,3 millones de euros, un 15,9% más que en 2020.
El incremento en la cuenta de resultados se atribuye al mayor volumen de recursos gestionados y también a una gestión de cartera que ha conseguido recoger las mejoras de los mercados financieros internacionales tras la reapertura de las economías y el avance de los programas de vacunación. Además, los planes de pensiones individuales de VidaCaixa se han anotado una rentabilidad media del 19,7% en los últimos doce meses.
Un año después del inicio de la pandemia, la comparativa interanual refleja un descenso en las primas (-5,1%) en línea con el menor crecimiento económico del país en un entorno de bajos tipos de interés. Sin embargo, el margen técnico en los negocios de ahorro y riesgo presenta una evolución positiva.
En palabras de Javier Valle, consejero director general de VidaCaixa y director de seguros de CaixaBank: “El primer trimestre del ejercicio es un ejemplo del valor social implícito en nuestra misión como aseguradora: proteger a las personas y las empresas ante situaciones de inestabilidad. Por otro lado, y bajo la perspectiva de la inversión responsable, hemos conseguido de nuevo unas rentabilidades excelentes para nuestros clientes manteniendo nuestra apuesta estratégica por el desarrollo global sostenible”.
Precisamente con motivo de la pandemia y en línea con las acciones tomadas desde CaixaBank, la entidad lanzó un paquete de medidas durante el año pasado orientadas a mitigar los efectos de la crisis sanitaria y social. Entre ellas, la no exclusión en seguros de vida-riesgo y la extensión de coberturas ante impagos por causas derivadas de la pandemia. Además, se lanzó una cobertura gratuita de incapacidad temporal motivada por el coronavirus para autónomos y la robotización de las gestiones de pago por desempleo por COVID-19.