En España, el porcentaje de trabajadores por cuenta propia se sitúa en el 16,7% por encima de la media europea, que está en el 14,3%. Cotizar por la base mínima conlleva una pensión pública más reducida. Los trabajadores del régimen general lo hacen en función de su retribución, un aspecto que se contrapone con el de los autónomos, en el que más del 85% cotizan por la base mínima. Este dato implicaría que su pensión no superaría los 635 euros al mes, casi la mitad de la pensión media de un trabajador por cuenta ajena, que se sitúa en los 1.155 euros.
Uno de los principales motivos para optar por la base mínima es que el 65% de los trabajadores no puede permitirse aumentar su cotización. De hecho, solo cotizan la base máxima el 16,7% mientras que más de la mitad lo hacen por la base mínima.
La importancia de la previsión
El estudio de VidaCaixa alerta de la importancia de que los trabajadores por cuenta propia revisen sus pólizas de seguros en general e integren en sus costes corrientes las coberturas por los riesgos que asumen, así como la previsión y el ahorro para la jubilación. La protección de la jubilación es uno de los elementos clave en la comprensión del mapa de riesgos, porque afecta a la seguridad de ingresos futuros.
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