Mark Wolf, el juez del juzgado del distrito de Massachusetts, ha permitido reanudar las obras del parque Vineyard Wind One. Esta medida cautelar suspende la orden de la administración de Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, que paralizó el proyecto en diciembre.
La infraestructura está participada al 50% por Avangrid, filial de Ignacio Sánchez Galán, el presidente de Iberdrola. El proyecto ya se encuentra completado al 95% y suministra energía clave para industrias y hogares en la región de Nueva Inglaterra.
La justicia ha atendido la solicitud de Iberdrola tras el bloqueo de la Oficina de Gestión de Energías Marinas (BOEM). Esta oficina alegó supuestos riesgos para la seguridad nacional basándose en informes clasificados del Departamento de Guerra.
Evitando un perjuicio irreparable
La decisión judicial permitirá retomar de inmediato las tareas de construcción, puesta en marcha y producción. El consorcio argumentó que la suspensión vulneraba la ley y causaba un daño económico y social irreversible a las comunidades.
Iberdrola ha confirmado que trabajará con la Administración para lograr una resolución permanente y rápida. El objetivo es finalizar el 5% restante del parque garantizando la seguridad y el suministro de energía asequible para la zona.
