Ante la eterna división entre las personas de ciencias y letras, Scott Hartley lanza una pregunta a la sociedad: ¿y si no fuera así? En el libro Menos Tech y más Platón, el autor aborda esta dicotomía tan presente en el entorno laboral y plantea cómo la ética, las humanidades y las habilidades sociales cobran importancia en las disciplinas que dominarán el futuro como el big data, la inteligencia artificial o la robótica.
En una charla con DIRIGENTES, Hartley pone de relieve el factor humano en el mundo de los negocios y analiza el impacto que la tecnología tiene en las personas, así como el importante papel que deben tomar los profesionales en áreas relacionadas con las ciencias sociales a la hora de dirigir las empresas.
¿Por qué considera necesario humanizar la tecnología?
Si simplemente potenciamos las últimas palabras de moda como inteligencia artificial, big data y aprendizaje automático, de alguna manera todas las cuestiones que han plagado la naturaleza humana durante siglos desaparecerán mágicamente. En realidad, refleja los valores humanos: será tan buena como las aportaciones que se hagan y estas serán tan inexactas como los humanos que desarrollan el código.
Cada vez más gente alberga la creencia de que la tecnología resolverá todos nuestros problemas, pero cuantos más datos recopilemos, más importantes serán las preguntas que hacemos. ¿A qué prestamos atención? ¿Qué descartamos? ¿Cuáles son las formas en que puede mitigar los sesgos en lugar de amplificarlos? Todo esto requiere un profundo sentido y una gran humildad por parte de las personas que operan en este campo. Depende de nosotros humanizar la tecnología haciendo preguntas inteligentes, y muchas veces necesitamos personas que cuestionen el status quo y para las que las respuestas no sean solo blanco o negro.
