Ante la agitación del mercado de las telecos en Reino Unido, Vodafone está acelerando sus decisiones internas. Una vez BT tome la decisión de comprar O2 o EE, se espera que BT entre en el mercado del móvil para inclinar el sector hacia la venta de paquetes que incluyan todos los de servicios, fijos y móviles. Esto haría que las compañías de telecomunicaciones móviles más importantes como Vodafone, EE y O2 se vieran obligadas a ser simples revendedores de fibra de BT.
Liberty, que está respaldada por el multimillonario estadounidense John Malone, es propietaria de las redes de cable con capacidad para transportar tráfico de banda ancha de muy alta velocidad a los hogares y negocios en casi una docena de países europeos.
En Gran Bretaña, Vodafone utilizaría la red de banda ancha de Liberty, Virgin Media, que cubre alrededor de la mitad del país. Eso ayudaría a reforzar la red de banda ancha que Vodafone obtuvo en 2012, cuando compró Cable & Wireless.
Una persona cercana a la compañía ha confirmado a Reuters, que Vodafone ya se había acercado a Liberty Global a principios de este año, pero se encontró con una brecha en las expectativas de precios. Un acuerdo no sería algo nuevo para Vodafone, que ya emprendió acciones similares por la compra de la compañía de cable Ono en España y Kabel Deutschland en Alemania, ya que trata de comprar o construir infraestructura de línea fija a través de Europa.
"Liberty es la opción más obvia y con más sentido", ha dicho una tercera persona cercana a la situación. "Vodafone necesita fibra y eso es lo que tiene Liberty." Una cuarta persona dijo que el equipo de estrategia de Vodafone se había estado reuniendo durante más de una semana para considerar otras opciones a parte de Liberty.