Es el caso de Oddo Asset Management, en cuya opinión, a pesar de las diferencias entre regiones y países, en general, las economías del mundo "deberían acelerarse". La firma considera, además, que aún hay "buenas noticias que no se han anticipado" por el momento y que deberían animar a los mercados.
Entre los desarrollados, Estados Unidos estará a la cabeza del crecimiento, y esto tiene sus pros y sus contras… el ritmo de creación de empleo continúa y también la mejora salarial, por lo que será difícil para la Reserva Federal (Fed) no subir los tipos este año.
Mientras tanto, en la Eurozona la mejora de la actividad seguirá siendo débil, pero sostenida, y, además, la región contará con dos apoyos "importantes", que son los bajos precios de la energía y la debilidad del euro.
En concreto, se estima que el impacto del desplome del petróleo se puede cifrar en un crecimiento extra de entre el 0,5% y el 1% para los países "consumidores". Por otra parte, los negocios orientados a la exportación recibirán un fuerte impulso de la depreciación de la moneda única.
Ahora bien, a pesar de estos dos fuertes "sustentos", Oddo AM reconoce que los riesgos a los que se enfrenta la Eurozona son importantes, sobre todo si tenemos en cuenta que "el potencial de crecimiento sigue siendo frágil". A la agitada agenda política (Grecia, España…), se unen también la falta de reformas en Francia e Italia, así como la posibilidad de una ralentización en Alemania (que es la economía más perjudicada por la crisis entre Ucrania y Rusia).