Casi todos los expertos coinciden que el IPO de Porsche solamente es el inicio de una transformación completa del grupo Volkswagen, que ha estado en los últimos años sufriendo un escándalo detrás otro y muchas luchas por el poder interno. El polémico CEO Herbert Diess, teme la competencia de Tesla en su propia casa, en Alemania, y tiene que tomar otro rumbo si quiere seguir al mando y no solamente a nivel de motores sino también con respeto a la cultura de empresa. Hace poco, el grupo ha decidido dejar todos los motores combustibles y cambiar a modelos eléctricos, una inversión muy arriesgada. Pero esta estrategia está acompañada por las multimillonarias ayudas públicas que se esperan en todos los países europeos donde opera el grupo, también en España.
Volkswagen necesita más orden en su casa
A partir de este año, la marca Volkswagen podrá fabricar 1,2 millones de vehículos totalmente eléctricos basados en sus ubicaciones de Europa, Estados Unidos y China. En España Volkswagen no solamente tiene la fábrica en Navarra, sino también la de Seat en Barcelona y ahora parece que va a abrir la de baterías en la Comunidad de Valencia aprovechando así también las multimillonarias ayudas que España recibirá para la transformación de su economía (Next Generation Funds). La nueva fábrica cerca de Valencia podría dar empleo a 3.500 personas y es necesario para que el plan de Volkswagen en Alemania podría cumplirse.
Con el inicio oficial de la producción de los modelos ID.5 e ID.5 GTX, Volkswagen completó la transformación de la planta de vehículos de Zwickau en un sitio puramente eléctrico a fines de enero. Seis modelos de las marcas Volkswagen, Audi y Cupra ahora se fabrican en la fábrica de producción en masa basada en la matriz de accionamiento eléctrico modular (MEB). En 2022, las plantas de Emden (ID.4), Hanover (ID.Buzz) en el norte de Alemania y la de Chattanooga/USA (ID.4) seguirán incorporándose a la red de producción de coches eléctricos. Sin embargo, la actual crisis en Rusia supone para VW un gran problema.