El director de Volkswagen, Herbert Diess, ha anunciado que la marca asumirá una reducción de 1.000 millones anuales en inversión, tras una reunión extraordinaria del consejo. Tras el escándalo de la manipulación de motores de sus vehículos, la compañía ha presentado la nueva estrategia que seguirá la enseña principal del grupo reorientando su estrategia diésel con las tecnologías más avanzadas y apostando por el vehículo eléctrico.
"La marca Volkswagen se posiciona de nuevo para el futuro. Vamos a ser más eficientes y reorientamos nuestra paleta de productos y tecnologías principales", destaca Diess en un comunicado.
La marca Volkswagen sigue con los planes previstos de instalar en sus motores diésel la tecnología SCR y AdBlue en Europa y Norteamérica lo antes posible, con el objetivo de reducir las emisiones nocivas y cumplir la normativa europea sobre emisiones Euro 6 y las normas de la Agencia de Protección Ambiental estadounidense (EPA).
La compañía alemana también quiere seguir desarrollando la plataforma modular, sobre todo, en los híbridos con un alcance mayor, grandes volúmenes en serie de vehículos eléctricos con un radio de hasta 300 kilómetros, un sistema de suministro de electricidad de 48 voltios, así como sistemas de propulsión diésel, gasolina y gas cada vez más eficientes.
En principio, la reducción en inversiones solo afecta a la marca Volkswagen de momento, con lo que los planes para otras marcas quedan intactos. En España, preocupa la inversión comprometida por el grupo de 3.300 millones en la planta de Martorell. En principio, están garantizados, según ha informado la propia compañía y el ministro de Industria, José Manuel Soria.