La compañía, de hecho, destaca que sin esos gastos extraordinarios, el resultado operativo habría sido un 7% superior al primer semestre de 2015.
Según Volkswagen, estos resultados, mejores de lo esperado, se deben al buen comportamiento de sus modelos Passat, Golf y Polo en el segundo trimestre del año. Además, la demanda de temporada, la recuperación del mercado automovilístico en Europa y la reactivación del negocio de grandes clientes les han beneficiado.
No obstante, el grupo Volkswagen sigue pronosticando que su facturación será este año hasta un 5% menor que en 2015 y sitúa entre sus principales retos, además de la resolución judicial de la manipulación de las emisiones de gases en vehículos diesel, la fuerte competencia, la volatilidad en los tipos de cambio y en los tipos de interés y las fluctuaciones en los precios de las materias primas.
Volkswagen, que publicará el balance del primer semestre el 28 de julio, prevé una rentabilidad operativa antes de extraordinarios este año de entre el 5 y el 6%, a pesar de los 2.200 millones de euros que ha tenido que apartar en el primer semestre del año para cubrir costes legales.
Más demandas colectivas en EEUU y España