¡Es la economía!
Aunque, lo cierto, es que buena parte del voto en el Referéndum británico no estuvo dominado por la economía. Quizás es precisamente por esto que nos ha sorprendido a todos.
¿Son obsoletas las previsiones macro previas a la consulta? Espero que no…
Los economistas repetimos sin cesar que el impacto económico negativo internacional del Brexit será limitado a corto plazo. Y creo firmemente que será así. Pero, el dinero es miedoso. Y el miedo es racional.
De hecho, el mayor potencial impacto económico negativo a corto plazo se deriva, en mi opinión, de la percepción de riesgo desde los mercados financieros. Estos son también agentes económicos. Es fácil de entender entonces las llamadas de atención desde las autoridades monetarias internacionales… la promesa de tomar medidas para reconducir la inestabilidad en los mercados. Ya lo han hecho, por otras razones bien diferentes a la actual, en el pasado. Y por el momento ha funcionado.