La valoración con la que Lyft llega al parqué pone sobre la mesa el fuerte interés que ha suscitado la compañía pese a que, a día de hoy, es una compañía en pérdidas. En el último ejercicio ha registrado números rojos de 911 millones de dólares, un 32 por ciento más. Pero los inversores parece que se fijan en otros datos, en sus 30,7 millones de clientes y en que ya controla un 39 por ciento del mercado estadounidense. Le va comiendo terreno a Uber.
Antesala de otras grandes OPV
Hoy mismo sabremos cómo es la acogida inicial de Lyft en Wall Street. Pero su estreno es interesante también porque su OPV abre paso a las que están por llegar: están previstas las de Uber, la de Pinterest, la de Slack (una aplicación pensada para el mundo laboral que ya se valora en unos 7 millones de dólares) o incluso la de Airbnb, aunque parece que esta última podría no llegar en 2019. Se trataría, en todo caso, de una hornada de empresas tecnológicas en la parrilla de salida hacia el parqué que no se registraba desde 1.999, justo antes del pinchazo de la burbuja punto.com. ¿Podemos estar ante otra burbuja?
Rafael Ojeda, director de análisis de Fic Trade, destaca que no es comparable la situación actual con la de entonces. “Ahora los inversores ya tienen la experiencia de lo sucedido en 2.000 y van a mirar los números y no solo la idea de negocio. Ahora se mirará a la competencia y hay más información para poder contrastar porque ya ha habido tecnológicas que sí que han tenido éxito en los últimos 10-15 años”, asegura. Además, destaca que no solo se va a valorar si esta nueva hornada de compañías tecnológicas tienen las bases para poder triunfar en bolsa. También se observará si se pueden poner en disposición de ser compradas.
¿Es adecuado el momento de salida a bolsa?