Todo debido a que los inversores se enfrentaron a un aumento inesperado en los casos de muertes y afectados por coronavirus o covid-19, después de que se anunciara que se estaban estabilizando. El viernes Wall Street registraba ganancias muy moderadas.
No solo los mercados han estado pendientes del coronavirus, también los gobiernos. El estadounidense ofreció a China enviar un equipo de expertos de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades para ayudar con el coronavirus y Pekín rechazó la propuesta. “Estamos bastante decepcionados”, dijo Larry Kudlow, Director del Consejo Económico Nacional.
Y la Reserva Federal también se pronunciaba sobre las consecuencias del virus. En su informe económico al Congreso a principios de la semana, el presidente de la Fed, Jerome Powell, decía que el banco central estaba evaluando el riesgo del coronavirus y otras amenazas potenciales, lo que indica que cualquier cambio en su política acomodaticia es poco probable este año.
La Reserva Federal también publicaba esta semana datos de deuda en los hogares estadounidenses. La deuda total aumentó en 193.000 millones durante el último trimestre de 2019, continuando con una tendencia al alza de cinco años. En total la cifra alcanza los 14 billones, un nuevo récord.
Además el presidente Donald Trump dio a conocer su proyecto presupuestario para el año fiscal 2021 que comienza el 1 de octubre y que asciende a 4.800 millones de dólares. Pretende aumentar las partidas dedicadas a Defensa, el programa nuclear y a la exploración espacial y reducir las destinadas a gasto social, ayuda exterior y medio ambiente. Y sigue en su empeño en construir el muro en la frontera con México, para lo que ha incluido fondos de 2.000 millones de dólares.