El S&P 500 experimentó un aumento semanal del 3,2%, mientras que el Nasdaq avanzó un 3,4%.Por su parte el Dow Jones subió alrededor del 2,6% en toda la semana. El Russell 2000 registró un aumento semanal de casi el 6,6%. En estos datos tiene que ver el alivio a las restricciones de confinamiento y signos de un estímulo económico adicional que aumentaron las esperanzas de una rápida recuperación económica.
El jueves los principales índices de Wall Street disminuyeron desde los máximos de más de dos meses alcanzados en la sesión del miércoles. Todo después de los malos datos de desempleo, peores de lo esperado. Más de 2,4 millones de estadounidenses pidieron beneficios por desempleo la semana pasada. Desde que comenzara la crisis del coronavirus la destrucción de empleo ha alcanzado cifras récords y actualmente el número de parados ha ascendido hasta los 38,6 millones.
Además, el mercado se replegó a medida que crecieron las tensiones chino-estadounidenses por las nuevas tensiones respecto a Hong Kong, y el manejo de la pandemia por parte de Pekín a principios de año. El presidente Trump volvió a hablar de la incompetencia china que causó “este asesinato masivo en todo el mundo”.
Además, el Senado estadounidense aprobó un proyecto de ley que podría prohibir que compañías chinas como Alibaba y Baidu coticen en bolsas estadounidenses.
El lunes, la compañía de biotecnología, Moderna disparó los ánimos en Wall Street al anunciar resultados esperanzadores sobre una vacuna experimental contra el coronavirus. Un día después, cerró con un desplome del 10,41% sobre todo tras su anuncio de ampliación de capital para financiar su vacuna y por las dudas que generó un informe publicado en el medio especializado Stat News en el que se cuestiona la eficacia de dicha vacuna, citando a varios expertos que dicen que según la información facilitada por Moderna no indica que la vacuna vaya a ser efectiva.